ABC de Sevilla · 4 de enero de 2003
SEVILLA.El abogado de Carmen Fernández, Gabriel Velamazán, indicó ayer una vez que tuvo conocimiento de la sentencia que, tomando como base el artículo 18.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que establece las indemnizaciones y la posibilidad de ejecutar «la parte de las resoluciones que se puedan cumplir», va a intentar conseguir un régimen de visitas para la madre biológica de los niños de forma que Carmen pueda mantener un contacto periódico con sus hijos.Velamazán considera que la resolución judicial «deja clara la incapacidad del sistema para dar respuesta a conflictos relacionados con menores». En este sentido, apuntó la necesidad de «corregir la forma de actuar, con una Fiscalía que controle, unos jueces que cumplan con su responsabilidades y unos servicios sociales que funcionen con más escrupulosidad…, o el paso del tiempo seguirá consolidando en este tipo de asuntos situaciones absolutamente injustas. Un procedimiento de menores, si se dilata en el tiempo, la solución continuará dándola el reloj y no los juzgados».Reventar el sistema de protecciónEl abogado no ahorró críticas para la Delegación Provincial de Asuntos Sociales de la Junta donde, a su juicio, reside el origen del problema ya que, «en vez de tratar, con los mecanismos que contempla la Ley, la situación de riesgo inicial en la que Carmen se encontraba en 1996 con su adicción a la bebida, opta por la medida radical de recurrir a una familia que estaba en una lista de adoptantes, con lo que revienta el sistema de protección desde la base». Gabriel Velamázan considera que en estos casos «las estadísticas no valen pues si hay un 95 por ciento de actuaciones correctas y necesarias, existe un 5 por ciento que son totalmente incorrectas y preocupantes».Consciente de los factores procesales y extraprocesales que han influido en el procedimiento, el letrado destaca el deseo de la parte a la que representa de que «toda esta batalla sirva para que, de aquí en adelante, la relación entre Carmen y sus hijos se asiente en la verdad y éstos sepan lo que su madre ha luchado y las mentiras que han salido a relucir a lo largo de todo el proceso».En la otra cara de la moneda, María del Mar Arredondo, abogada de los padres de acogida de los hermanos Iván y Sara, dijo ayer que la sentencia de la Audiencia de Sevilla que les permite quedarse a los niños «es el mejor regalo de Reyes que podían recibir» y negó que hayan actuado «por presiones sino por amor».Arredondo dijo a Efe que el matrimonio de Dos Hermanas que desde 1997 acoge a los pequeños «están contentísimos porque les han dado la razón en algo que venían luchando desde hace mucho tiempo».La letrada rechazó que sus clientes hayan presionado a los dos hermanos, como afirma en su sentencia la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Sevilla, y por el contrario opina que «es evidente que los niños están bien con ellos» porque «sería una incongruencia decir que están manipulados y pese a ello los jueces decidan dejarlos con esta familia de acogida». A juicio de Arredondo, el matrimonio «siempre ha hecho lo que le ordenaron los jueces, lo que pasa es que los niños no querían volver con su madre», Carmen Fernández, a quien la Junta retiró los pequeños en 1997 debido al alcoholismo que padecía, enfermedad que posteriormente superó.La letrada aseguró que «lo lógico de quienes se sienten una familia es que quieran estar juntos» y añadió que la actitud de los padres de acogida «no es de presiones, sino de amor, y por eso han defendido que los pequeños se queden con ellos porque eso es lo que querían». Arredondo defendió también la actitud del juez de Familia 7 de Sevilla, Francisco Serrano, de quien dijo que «tanto Iván y Sara como otros niños que están en su juzgado son felices y sus derechos están predominando sobre los de los padres biológicos o acogedores».El Defensor del Pueblo AndaluzPor su parte, el Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, lamentó que menores de edad como en este caso se vean envueltos en litigios judiciales. Según E. P., Chamizo precisó que, aunque no conoce la sentencia, estos asuntos «son siempre muy desagradables por los litigios que traen unas familias con otras». Así, dijo que, por una parte, «el tiempo transcurrido parece que le da la razón a los padres acogedores, pero también es verdad que la madre biológica ha hecho un esfuerzo bastante grande para salir de sus problemas», en alusión al alcoholismo superado por la madre biológica de Iván y Sara.El Defensor del Pueblo Andaluz añadió que no tiene una «opinión definida», pero «lamenta una vez más estos litigios que se crean alrededor de los menores».