ABC de Sevilla · 17 de enero de 2006
«Desgraciadamente, mientras no hubiera una indemnización alta o algunos responsables sentados en un banquillo no iban a cambiar las cosas. Lo primero ya está, ojalá que no haya que llegar a lo otro, sino que esto sirva para que los responsables tomen medidas de una vez». Lo decía ayer Gabriel Velamazán, el abogado sevillano que ha acompañado a Carmen en buena parte de sus diez años de «calvario». Velamazán ha sido muy crítico con los usos de algunos juzgados de familia y con las resoluciones de la Consejería de Asuntos Sociales en Sevilla. Ayer, con el auto en las manos que reconoce la indemnización de 1,4 millones de euros para su representada, insistía en que «ningún menor puede decidir sobre su interés» como clave para evitar temas como el de Iván y Sara. Sobre la cuantía, una de las más altas en el histórico judicial de Sevilla, dijo que al menos ayudarán a Carmen «a tener una vida más digna que en los últimos años», aunque ella «hubiese preferido no recibir ni un euro y que se hubiese resuelto en 1998».